Mi filosofía en cuanto a la doma de un caballo es:
Cuando inicio un potro en el trabajo elemental quiero que
algún día sea un compañero fiel y obediente que responde a
unas ayudas muy suaves, que sea seguro para paseo,
tenga confianza en su jinete y en las ayudas del mismo.
Semanalmente se diseña un plan de trabajo para cada caballo,
adaptado a su carácter y necesidades de entrenamiento:
trabajo a la cuerda, monta en pista, paseo por el campo,
riendas largas y/o trabajo elemental.
Antes de empezar a domar un caballo hay que tener
- Hay que saber cómo aprende un caballo
- Hay que tener en cuenta la velocidad y manera individual de
aprender de cada caballo.
- Hay que saber cuándo el caballo está listo para
- Hay que tener en cuenta la morfología del caballo.
- Hay que tener en cuenta la disposición mental del
- Hay que tener en cuenta las experiencias que el caballo
ha hecho hasta el momento
Y antes que nada ¡Hay que tener un concepto!
El concepto estipula claramente:
- La escala de formación del caballo
Qué tiene que haber aprendido mi caballo antes de poder
avanzar con el siguiente paso en la escala de formación.